Internet es un océano lleno de opciones, especias y donde casi todo es posible. Pero un buen navegante sabe cuál es su rumbo y en qué puerto debe amarrar.
El aparador de su empresa puede estar las 24h al día, los 7 días de la semana y los 365 días del año disponible, incluso cuando no se encuentra en la oficina, sus clientes podrán acceder a su web, desde cualquier sitio y en cualquier momento. Las webs nunca cierran.

Un anuncio en un periódico caduca el mismo día o, como mucho, al día siguiente de haberse publicado. La participación en un congreso no llega a todos los oídos del mundo.
Con una web unos servicios de alojamiento bien planteados, su web le durará años: sólo tendrá que cambiar fácilmente los precios y las fechas y, si es necesario, añadir algunos contenidos.
Puede conocer cuánta gente ha visto su publicidad, cuántos han hecho clic, cuántos solicitarían más información y cuántas ventas se han generado con su compaña de márketing en Internet.
Puede ver de donde llegan las visitas, cómo le encuentran, el tiempo que le visitan, qué buscan y en qué días y horas.
¿Cuántas páginas han consultado los usuarios? ¿Cuál es la sección más popular? ¿Qué recorrido trazan los visitantes? ¿Por dónde abandonan su web? ¿Cuántos usuarios repiten la visita?
Los usuarios pueden investigar, acceder automáticamente a un formulario, solicitar información, participar en una charla, coloquio o foro, plantear dudas...
Es posible invitar a otras personas para que contribuyan en el contenido de su web, evalúen los productos y servicios o den consejos y recomendaciones a otros usuarios.
También puede contribuir publicando sus propios folletos o boletines informativos.
Compare el gasto de enviar 25.000 cartas por correo tradicional al de enviar 250.000 correos electrónicos.
Si su web recibe 1.000 visitas al año, o 250.000, el incremento de los gastos de mantenimiento son mínimos. Compárelo con el gasto de impresión de más folletos, la grabación de vídeos promocionales o la ampliación de su call center..